Auge y caída de Dr. Click – (La Historia de Dr. Click, parte 4 y final)

Después de mucho sufrimiento y varios vaivenes, Dr. Click estaba tomando nuevos aires. Con financiamiento en mano y nuevos socios, el despegue final por fin se veía al alcance de la mano.

Si te perdiste los capítulos anteriores, puedes encontrarlos aquí: Parte 1, Parte 2, Parte 3.

El viaje a Polonia

Antes de concretar la alianza, era importante conocer a mis nuevos socios para empezar a generar confianza. Tanto para ellos como para mí, era extraño comenzar a trabajar con alguien de un país tan lejano y de una cultura desconocida, asi es que era imperioso vernos las caras y descifrar esos códigos que solo se pueden percibir cuando estamos cara a cara con la otra persona.

Previo al viaje, ya habíamos tenido un par de conversaciones vía Skype, y yo ya había pasado los “filtros internos” de ellos.

Me fui en mi vuelo a Varsovia con muchas expectativas, a enfrentarme a un mundo nuevo y a un idioma inentendible, pensando a veces “¿¡cómo cresta llegué a un avión camino a Polonia!?”. Cuando uno emprende, de vez en cuando va teniendo esos momentos en que todo parece muy bizarro, pero luego te enorgulleces de lo lejos que eres capaz de llegar para llevar a cabo un sueño.

Llegué por la noche y me fui al hotel a descansar, ya que al día siguiente empezaría temprano a conocer a mis nuevos socios. Me quedaría 3 días, y los tenía que aprovechar al máximo. Así fue como un Lunes por la mañana salía yo en búsqueda de Avenida Kolejowa 5/7 (vaya dirección más extraña). Caminaba yo por calle con nombres tan raros como estos:

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Cuando Google Maps no sirve de mucho…

Me costó, pero encontré la calle rara con el número en fracciones, y me recibió una de las personas con que había estado hablando (llamémosle Arnold), quien sería mi contraparte todo el tiempo que estuvimos trabajando en conjunto. Hicimos buenas migas de inmediato, y con el tiempo comprobé  que era una gran persona, a pesar de que nos conocimos poco (en vivo y en directo).

En los días que estuve allí, refinamos detalles del acuerdo, y conocí sus impresionantes oficinas. De esos lugares que ves, y dices “WOW!”. El ambiente se veía muy bueno, y los polacos la verdad es que resultaron muy amables y muy abiertos. Incluso un día se quedaron todos hasta más tarde para emborracharme con vodka (fuera de broma, en Polonia hay serios problemas de alcoholismo, especialmente en los adultos mayores, algo que al parecer está relacionado a los traumas de la II guerra mundial), y yo tenía a todos los polacos escuchando a Los Fabulosos Cadillacs a todo volumen. Muy bizarro, muy divertido.

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Las increíbles oficinas de DocPlanner

Compartí también con el dueño, con quien almorcé 1 día y estuve 1 tarde, en su oficina con piso de pasto sintético. Hablando con él, y conociendo la estrategia de la empresa, me fui dando cuenta de que en verdad yo tenía cero experiencia en el rubro, por mucho que hubiese leído sobre él. Y me di cuenta de que mi idea original jamás hubiese funcionado de la forma en que la tenía planteada. Fue un “eye opener” absoluto y, a la vez, fue muy enriquecedor comenzar a aprender tanto de un tema que me encanta y me apasiona: el mundo web. Además, recordaré que ahí escuché por primera vez el dicho “A team players like to play with A team players”. Es decir, a la gente que hace bien las cosas, le gusta trabajar con gente que hace bien las cosas (lección Nº13). Lo encontré tan cierto, que nunca más se me olvidó.

En 3 días aprendí mucho más sobre este negocio que en todo el tiempo que llevaba de emprendedor web. Otro factor sorprendente para mí fue la increíble eficiencia de su equipo. Nunca había visto, ni he vuelto a ver, un equipo tan alineado, eficiente y capaz. En Chile, yo sentía que trotando le sacaba la vuelta a varios, pero en esta empresa la verdad es que me sentía absolutamente el más lento e ineficiente de los que estaban allí. Después de haber estado allí, yo les pedía cosas desde Chile y las hacían solos, sin tener que estar encima de ellos, viendo si realmente hicieron lo que les pedí o no, que suele ser el modus operandi acá. Y, al revés, ellos me pedían cosas, y a las 2 horas ya estaban desesperados porque no se las había mandado. Me sentía presionado, y más lento que cascada de manjar.

El viaje fue muy provechoso, y me sentía a bordo de un barco que llegaría muy lejos.

El “acuerdo”

Llegando de vuelta a Santiago, comenzamos a cerrar los últimos detalles de nuestro acuerdo. Básicamente, yo pondría dinero y bases de datos, dejaría de lado Dr. Click y me enfocaría a desarrollar DocPlanner en Chile, utilizando la plataforma de ellos (lección Nº14: Nunca ceder el control del activo principal de tu emprendimiento. Es decir, si vas a hacer una web, debe ser tuya, no la externalices). Por otro lado, ellos me darían un porcentaje menor de la empresa global si es que yo alcanzaba determinados resultados en el mercado chileno. Mi apuesta era que la empresa crecería mucho.

En un principio, parecía que la firma del acuerdo avanzaría rápido, pero poco a poco se fue dilatando y yo, infantilmente, empecé a hacer la pega. Me confié, creí que el acuerdo llegaría en cualquier momento. Pero no, no llegó nunca. Los abogados de ellos estaban enredados con que las facturas las hiciéramos con una empresa chilena, ya que no tendrían el control de los clientes, y terminaron diciendo que era muy riesgoso para DocPlanner.

Aún cuando hubiésemos firmado algo, mi situación legal era bastante débil, ya que si pasaba cualquier cosa, yo hubiese tenido que recurrir a la justicia…¡en Polonia! Imagínense, con suerte tenía para pagar mi arriendo e iba a estar contratando a un abogado en Varsovia para meter un juicio. Claramente no iba a ocurrir, asi es que el desprotegido en verdad era yo (lección Nº15: tomar los resguardos legales necesarios para garantizar el éxito de tu emprendimiento).

Aprendí entonces que para los polacos el contrato es el que manda. Si no hay firma, no hay nada. Finalmente terminarían desconociendo el acuerdo original, que estaba por mail pero no en un documento formal. Triste que las cosas funcionen así, pero así no mas fue. Valió más la conveniencia que la palabra. “Pequeño ingenuo, ya aprenderás…”

Como cohete

Volví a Chile, y todo empezó a fluir. En menos de 1 mes tuve operativa en un 100%  la plataforma tecnológica, esa por la que tanto había batallado con mis socios anteriores, y que nunca había alcanzado a completar. Incluso estaba integrada con las empresas de telefonía celular para la confirmación de la reserva de horas vía SMS. No me lo podía ni creer. Esto se estaba haciendo demasiado real.

A su vez, comenzó la búsqueda de mi propia oficina, “el sueño de la casa propia”. Asi es, Dr. Click iba a tener su propio espacio. Visité varios lugares, hasta que encontré el perfecto, ubicado cerca del metro: una oficina pequeña pero muy agradable. Y en Octubre ya me estaba cambiando.

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El primer puesto de trabajo en la nueva oficina de Dr. Click

Por supuesto, y fiel a la veta emprendedora, armar la empresa fue una labor DIY (a.k.a “hágalo usted mismo”). Fueron varias gotas de sudor, pero creo que con la pura emoción (y un poco de ayuda) se pudo dejar todo listo.

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La oficina “en obras” y su versión final.
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Tener una oficina con un poster de Bender: check!

Asi que abandoné la oficina de mi padre. Pensándolo a posteriori, creo que la ansiedad y las ganas de estar independizado nuevamente me hicieron tomar una decisión demasiado apresurada (lección Nº16: minimiza los gastos fijos todo lo que puedas, hasta que tengas suficientes ingresos como para financiarlos).

Pero igualmente…wow! Tenía oficina, cuenta en el banco, teléfono, plataforma. Me sentía un campeón, a pesar de que aún no facturaba un solo peso.

Haciendo crecer el sitio

Ahora empezaba el trabajo de verdad: generar tráfico al sitio y subir a los primeros doctores a la plataforma. Básicamente, un sitio web sin tráfico no sirve para nada. Y, dado que solamente un % muy bajo de los usuarios que entran a una página terminan realizando alguna acción concreta (como comprar o reservar una hora en este caso), se necesitan MUCHAS visitas para poder entregar un servicio medianamente decente. Es decir, 50.000 visitas mensuales suena como un número gigante (es 1 Estadio Nacional completo), pero en la web con eso no alcanza ni para el postre.

Mi trabajo se concentró en 2 cosas: 1) Conseguir que los doctores se “verificaran”, que básicamente consistía en hablar con ellos, hacer que me enviaran una foto de su título de profesional y con eso certificar que fuesen doctores reales y, por lo tanto, confiables.

2) Conseguir que los usuarios hicieran comentarios sobre los doctores en el sitio, de manera que existiera un review de cada doctor antes de que un paciente quisiera tomar una hora. Para eso, hicimos campañas en Facebook e imprimimos unos flyers a través de los cuales ofrecíamos premios a cambio de que la gente comentara a los doctores que conocían. Además, hice una fuerte campaña entre los conocidos y amigos para que esto tomara forma.

Tenía metas bastante exigentes, especialmente considerando que hasta el momento era solo yo el que estaba en el buque, pero igualmente el primer trimestre conseguimos nuestras metas. Fuimos ganando usuarios, y pronto llegamos a los 90.000 visitantes únicos al mes. Era un buen inicio, y ya eran más visitas que las que había tenido el sitio de mi papá en su peak.

Desde Polonia hacían el trabajo de SEO (search engine optimisation), que básicamente significa tratar de aparecer en los primeros lugares de Google cada vez que alguien ingresa una búsqueda del tipo “Dermatólogo en Providencia”. Esta es una de las cosas que más visitas genera a cualquier sitio web y, por lo tanto, resulta clave para poder entregar un servicio decente.

En el minuto sentí que ellos no tenían mucho expertise en este tema, básicamente porque no se veían muy buenos resultados, pero yo tampoco era muy erudito en la materia, asi es que poco podía opinar. Con el paso del tiempo, y ya fuera de DocPlanner, confirmé mis sospechas.

Las primeras reservas

En paralelo me empecé a reunir con los doctores para que comenzaran a utilizar la agenda a modo de prueba, y comprobar si realmente era posible generarles un flujo de pacientes. Esto parece un procedimiento standard, pero la verdad es que es todo un tema, partiendo por el hecho de que habían doctores que ni siquiera tenían un computador en su consulta. Así es, sus secretarias anotaban las horas old style: a mano. “Pequeño detalle”. Otros, un poco más tecnológicos, tenían computadores con Explorer 5.0 (si llego 6 meses antes, seguro me topo con alguna versión de Netscape). Unos pocos estaban algo más al día.

Porta Cel
Esto le regalaba a los doctores y secretarias cuando los visitaba. Todavía tengo como 3 cajas en la bodega. El resto pasó a mejor vida en una inundación (esa es otra histora…).

Llegué a tener a 25 médicos, dentistas, psicólogos y kinesiólogos arriba, utilizando la agenda y ofreciendo horas en línea. El problema es que no todas las especialidades generaban reservas, asi es que el modelo de negocios era más acotado de lo que yo me imaginaba originalmente.

Y llegó el momento tan esperado, el gran hito: la primera reserva. Mi emoción: extrema. Estuve encima de todo el proceso, chequeando que la paciente hubiese efectivamente ido, y que el doctor la hubiese atendido. Y así fue.  La bola de nieve comenzaba a rodar. A partir de aquí nadie más nos paraba.

Habemus Equipo

Necesitábamos construir un sitio confiable y útil, y para eso había que mejorar la calidad de la información que estábamos entregando. Para ello, era esencial que contáramos con la mayor cantidad de doctores con teléfono, y foto.

Como no soy un pulpo (aún), me vi en la necesidad de traer gente para que pudiese trabajar en esto. Y así fue como en Diciembre se incorporaron 2 estudiantes en práctica. Además, ya estaba comenzando a entrevistar a gente para el cargo de vendedor. La bola de nieve seguía creciendo. Ibamos a cumplir el sueño, ¡íbamos a cambiar el mundo! (bueno, al menos la forma en que la gente reservaba horas con los doctores).

Hecatombe nuclear, disparo al corazón, viaje al corazón de las tinieblas

Todo parecía marchar bien. Teníamos los primeros doctores, las primeras reservas y estábamos avanzando con pocos recursos, pero con muchas ganas. Eran los últimos días de Febrero de 2014 y finalmente parecía que tenía los medios para sacar adelante esta titánica tarea. Había muchísimo por hacer aún, pero la máquina ya estaba en marcha, y solo era cosa de tiempo. Pero entonces ocurrió algo.

Arnold me dijo que necesitaba hablar conmigo por Skype, cosa que no me pareció nada raro, dado que lo hacíamos semanalmente. Tomé mi computador, y me fui a la sala de reuniones.

Conectamos por Skype. Cuando vi su cara, supe de inmediato que algo malo había pasado. Jamás olvidaré las palabras que dijo: “my heart is pounding”. Estaba nervioso por lo que me tenía que decir.

Y me dijo que no se habían cumplido las metas, que los costos eran demasiado altos, que no estábamos creciendo lo suficientemente rápido y que…habían decidido que se cerraría DocPlanner Chile.

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Bomba nuclear destruye sueño.

Quedé completamente descolocado. No podía creer lo que estaba escuchando. Yo sentía que todo iba bien. Ellos sentían que todo iba mal. Algo no me cuadraba. Tampoco hubieron señales ni conversaciones claras que me hicieran sospechar que esto podría pasar. Además, solo llevábamos 6 meses desde que nos pusimos a trabajar, de los cuales 3 de ellos fueron Diciembre, Enero y Febrero (verano en Sudamérica), y aún así ya teníamos reservas, doctores con ganas de pagar, miles de comentarios, muchos verificados. Habíamos cumplido con las metas que nos habíamos puesto. ¡¿Qué estaba pasando acá?! ¿Cómo era posible ésto, después de todo el sacrificio, de lo lejos que había llegado, de todo el sufrimiento físico y mental, y de todo lo que había tenido que pasar para llegar hasta aquí?

Estaba desconsolado, desorientado. Se me caían las lágrimas. Esto no era quedarse sin trabajo, esto era el fin de un sueño.

Fue imposible procesar todas las emociones en ese minuto. Me costó varios meses poder llegar a racionalizarlo, entenderlo y aceptarlo.

En las situaciones extremas es que se ponen a prueba las personas. El dolor extremo hace aflorar malos sentimientos, y es ahí en donde entran en combate el lado animal vs todos los valores que uno ha ido adquiriendo a lo largo de su vida. Uno aprende de qué está hecho. Por suerte, en mi caso, pasé la prueba de la blancura, a pesar de que estaba enojadísimo, triste, frustrado, y con una sensación de impotencia que nunca antes había sentido en mi vida.

Pero no, no podía rendirme tan fácil, sin al menos hacer un último intento. Cual Rasputín, intenté recomponerme luego de recibir el balazo en el corazón. Les pedí que por favor me dejaran usar la plataforma, aunque no me diesen ningún apoyo económico desde allá. Vi la posibilidad de pedir un préstamo bancario para solventar mis finanzas personales, que ya estaban  bastante escuálidas, y ver si con la mezcla de ambas cosas, podía seguir. Me comentaron que la inversión para ellos era un costo equivalente de 50.000 euros y que bla bla bla. Es decir, me dijeron que no estaban dispuestos. Y, como bien saben, yo había renunciado a la plataforma propia porque no había resultado. Es decir, había pasado a depender de un tercero, y ese tercero ahora no quería seguir.

Una vez cerrada esa puerta, decidí hablar con la competencia para ver si es que me podía transformar en un reseller de ellos. Yo contaba con varios activos (relación con algunos doctores, contactos, bases de datos, etc.), asi es que podía ser un buen match. Logré que me hicieran una propuesta y todo, pero la verdad es que no convenía para nada.

Ellos se portaron muy bien, y no presionaron para obtener cifras de la competencia ni cosas por el estilo. Tampoco les revelé nada. La negociación se dio en términos normales, no llegamos a acuerdo, y ahí quedó todo.

La única alternativa era empezar de cero otra vez. 2 años después, y con toda el agua que había pasado bajo el río.

Y ahí tomé una decisión, la más difícil de todas: rendirme. Aceptar la derrota. Una experiencia tremendamente dura en todo sentido, algo que uno jamás cree que va a hacer cuando se embarca en un sueño como éste.

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Salida y Fin del Sueño

Como les conté antes, teníamos un acuerdo de palabra con el capitán del navío polaco, pero nunca hubo una firma de por medio; desconoció lo que el mismo me había ofrecido por mail y, por consecuencia, yo me estaba quedando sin pan ni pedazo.

A pesar de esto, Arnold se la jugó por que al menos se me pagara una indemnización para sobrevivir un par de meses, mientras decidía qué hacer con mi futuro. Si no hubiese sido por ésto, lo hubiese pasado aún peor.

No soy de los que se quedan llorando en el suelo y diciendo “por qué a mí!”, asi es que no me quedó otra opción que comenzar a rearmarme.

Comenzaron los rituales, pequeños duelos que me ayudaron a empezar a cerrar esta etapa.

Una de las cosas más difíciles fue desarmar la oficina, solo, como en un principio. Publiqué a la venta los primeros muebles y se fueron yendo 1 a 1. Y, tornillo a tornillo, la oficina se fue vaciando, hasta que devolví las llaves.

Pagar las cuentas, terminar los contratos con los proveedores, devolver el dinero no utilizado del subsidio, pagar los impuestos, darle término de giro a la sociedad…poco a poco se fue cerrando la puerta, por fuera.

El acto final fue el más simbólico: llevé toda la papelería al reciclaje, para deshacerme de ella. Lo mismo que necesitaba yo, reciclarme. Dejar atrás la historia, y usar lo que había aprendido para empezar de nuevo.

Dr. Click ya era historia.

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La folletería de DocPlanner, al reciclaje.

Se Cierra el Círculo

Estuve 3 meses buscando trabajo, los cuales coincidieron justo con la entrada de mi hija mayor al colegio, asi es que la pude acompañar muchísimo en esos días de grandes cambios para ella, lo cual fue buenísimo y nunca se me va a olvidar.

Además, tuve la suerte de ver casi por completo el Mundial de Brasil 2014, cosa que no podría haber hecho si es que hubiese estado trabajando. Impagable para un futbolero como yo.

Finalmente encontré trabajo y en Julio de 2014 ya estaba instalado en TocToc.com. Tuve la suerte de permanecer en el rubro web, en donde he podido profundizar lo aprendido y trabajar en cosas bastante revolucionarias para la industria local.

Valió la pena

Los que se leyeron la historia completa (¿hubo algún valiente?), sabrán de inmediato que el aprendizaje fue enorme.

La experiencia de emprender fue durísima, tanto en términos físicos como psicológicos, con muchos vaivenes, incertidumbre y situaciones límite que pusieron a prueba mis relaciones con muchas de las personas más importantes de mi vida.

Recorrí mil y un caminos en búsqueda de mi destino, luché cada una de las batallas que se me presentaron. Pasé por varias, pero fui fuerte y aquí estamos. Siento que llegué muy lejos, mucho más de lo que varios hubiesen apostado. Me faltó un poco de suerte, otro poco de experiencia, y me sobró un poco de ingenuidad, pero estuve cerca.

Soñé, imaginé, construí, creé.

Hoy soy mejor profesional y una persona más completa gracias a Dr. Click. Estoy orgulloso de mi mismo y de haber llegado tan lejos, a pesar de no haber podido alcanzar el final soñado.

Me dan ganas de agradecerle a todas las personas que me apoyaron en el camino, en especial a mi querida mujer, que se las comió todas, pero que estuvo siempre ahí en las buenas y en las malas. A mis socios, porque de todos saqué lecciones. También a todos los que se entusiasmaron con el proyecto, a los doctores que me apoyaron con artículos para el blog, a los que comentaron doctores en el sitio, a los que me dieron datos de sus amigos que estuvieran en el rubro para poder ofrecerles el servicio.  A los que me alentaron a seguir adelante, a los que me dieron palabras de ánimo cuando las necesitaba.

GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.

¿Volveré a emprender algún día? Aún no lo sé, solo el tiempo lo dirá.

Esa es mi historia. Esa es la historia de Dr. Click.

FIN

 

¿Qué te pareció la historia? ¡Deja tu comentario!

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21 thoughts on “Auge y caída de Dr. Click – (La Historia de Dr. Click, parte 4 y final)

  1. Pablo, gran historia. Me enganché desde que posteaste el primer post (lo de Amsterdam me enganchó, viví algo similar con un par de chilenos…hahahaha 😛 ). Me he pasado este ultimo mes un poco de “stalker” en tu web y al menos me he podido enterar de cómo estás y como van creciendo tus hijas. A veces falta tiempo para seguir hablando con los amigos pero creo que tu blog me ha ayudado a saber de un grande! …

    Siempre veo con interés lo del desarrollo web, tomaré nota de tus lecciones y definitivamente si llego a tener una oficina de un negocio propio tendré a Bender en una de las paredes (es casi casi sinónimo de un “nuclear launch detected”). Cuando vaya a Santiago iré a recoger la tablet de Dr.Click para tenerlo de recuerdo!!!

    Queda pendiente de una entrada respecto a tu intercambio en Holanda. Definitivamente va a terminar siendo un texto aburrido!!!

    Un abrazo!

    Fredy

    Pd. Veo que la web sigue viva? Es que lo siguieron los polacos? El Vodka trae serios problemas, deberías saberlo bien…

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    1. Gran Paso, me he enterado de las buenas noticias, felicidades por allá también! Que bueno que hayas leído la historia, asi al menos sirve para seguir conectados porque, como dices tú, a veces uno no se da el tiempo y pasan los años.

      La web efectivamente sigue viva, pero como un sitio informativo más que funcional. Cuando quieras/necesites te cuento sobre el mundo web. Muy entretenido! Y el “porta celular”, tengo de recuerdo :P.

      Respecto al post del intercambio…lo he pensado, pero creo que esa experiencia es tan única y personal, que creo que prefiero dejarla indoor, para cuando nos juntemos con “los protagonistas”, hahaha. La verdad es que da para escribir un libro la cantidad de cosas que vivimos en esos (tan solo) 6 meses.

      Un abrazo grande, y estamos en contacto!

      Na zdrowie!

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  2. Leí toda la historia y me hace sentido. Emprendí con mucho riesgo, vivo a más de 1000 km de mi ciudad de origen, duermo en un colchón, tengo frío, deudas por montón, cero ganas de hacer algo y una familia humilde. Tal vez sea mejor levantar la bandera blanca.

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    1. Hola! Mucho ánimo: la principal razón para emprender en el mundo es la necesidad, asi es que no estás solo. Evalúa lo que sea mejor para ti, recarga las baterías, y sigue luchando por lograr superarte y, con eso, ayudar a los tuyos. Un abrazo!

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  3. Gracias Pablo por compartir tu historia, definitivamente es pura vitamina para quienes hemos decidido emprender… y arriesgar lo que sea necesario en el proceso de alcanzar nuestro sueño!
    Están buenos los tips, sobre todo porque vienen de experiencia directa (pura empírica!) y no es lo mismo que te los diga un CEO de una multinacional..
    Éxito y nuevamente gracias por compartir…

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    1. Gracias a ti por leer! Me alegra saber que hay tanta gente emprendiendo, la verdad es que llena el corazón. El emprendedor es una persona especial, por la forma en que ve el mundo. Mucha energía, y fuerza para este viaje!

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  4. Estimado Pablo, gran relato. No puedo dejar de sentirme identificado. Creo que he sufrido casi los mismos problemas que tú, a excepción del socio extranjero, y que aún me encuentro batallando por sacar el proyecto adelante. En unos pasajes me sacaste lágrimas, me volviste además a motivar para contar mis experiencias como emprendedor.

    Comparto contigo de que el mercado de los informáticos está en pañales, hay mucho amateurismo en la visión y forma de ejercer la oferta de estos servicios. Pareciera que todos se creen rockstars pero nunca se han subido a un escenario. Tuve una gran shock cultural en Silicon Valley, me di cuenta de que he cometido muchos errores pero que la cultura subdesarrollada de este mercado en Chile ha aportado más a retardar el éxito de mi proyecto que los errores que hubiese podido acumular en 10 años. Para qué hablar de los socios. Todo mal.

    Creo, no obstante, que siempre es tiempo de reinventarse. Y que toda experiencia es aprendizaje, y que sólo lo evaluarás si estás dispuesto a entenderlo como tal. Por cómo te expresas veo que sacas hartas cosas en limpio, y como buen mateo, hasta las enumeras. Eso se agradece desde un punto de vista académico. Es verdad que la experiencia no se transmite, hay que vivirla, pero es posible aprender de otros.

    Sería bueno que continuaras aportando al mundo con tu prosa, y si eventualmente quieres lanzarte nuevamente a emprender, cuenta con un aliado para compartir experiencias y pivotear ideas. A esa altura, espero poder contarte como es que logre triunfar. Un abrazo.

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    1. Muchas gracias por tu comentario Andrés. “La procesión va por dentro”, como dicen por ahí, asi es que a apretar los dientes y seguir remando. A ver si le dedico algunos posts más al emprendimiento, para poder traspasar todo lo que aprendí del tema, ya que veo que hay varias personas a las que le sirve como experiencia. Espero que vaya todo bien en el emprendimiento. Solo por haberte lanzado, ya eres un valiente. Vamos que se puede!

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  5. Mejor que Netflix tu historia, no pude dejar de leer cada siguiente capítulo de una y con el corazón en la mano, sin saber como iba a terminar. De emprendimiento, y la cultura que emergió de esta tendencia, tengo mucho que decir. Creo que tu relato es maravilloso en detalles de sentimientos, emociones, – errores…todo. Gracias por compartir, y te felicito por el blog que es el verdadero fruto de tu viaje existencial en el trabajo.

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    1. Gracias por leer Robin. Estuve viendo lo que haces y me pareció muy interesante, espero que puedas ayudar a muchas personas también! Bastante paciencia para leer tantas palabras de golpe y porrazo, hahaha.

      Muchas gracias por tus palabras, un abrazo!

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  6. Una historia bastante interesante. Me identifique mucho contigo en varios aspectos aunque seamos de diferentes rubros, veo que todo emprendedor tiene que pasar por situaciones muy difíciles que te ponen a prueba para salir adelante. Así como vos decís unos tienen más suerte que otros pero a pesar de todo las energías y ganas por culminar el sueño te hace seguir luchando. Así como vos yo deje también un buen trabajo para seguir mi sueño (cosa que también hice mal porque no dormía, sufría de insomnio, angustia, etc por temas de los gastos fijos). Llegue a pensar que me estaba volviendo loca pero continúe y aquí estoy con mi sueño de ser independiente y aun sigo luchando.
    Por eso te digo no dejes tu sueño. Seguí trabajando y a la par armando tu negocio.
    Gracias por compartir, me encantó leerte.
    Te deseo lo mejor a vos y toda tu familia.
    Saludos desde Asunción, Paraguay.

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    1. Adriana, muchas gracias por tus palabras. Que bueno saber que sigues resistiendo, espero que ya haya pasado la peor parte. Varios me han comentado que han pasado por problemas de salud por el estrés y la presión, veo que es algo transversal. Ahora estoy en período de rearmarme, quizás en el futuro intente algo nuevamente, nunca se sabe. Como bien dicen por ahí, “ya probé el veneno”, pero creo que aún no es mi momento. Muchas gracias, y te deseo lo mejor!

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  7. Te pasaste simplemente gracias a ti por comparir ti gran historia y tremendo MBA de emprendimiento!! Suerte y todo tus experiencias son un recurso no enseñado en ningún lado solo a través de ti y son tremendamente valoradas por nuevos emprendedores. Si sumamos fuerzas podemos cambiar el mundo y entender que tenemos una misión, como la tuya es esta. Suerte y un gran abrazo!!

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    1. Muchas gracias Felipe! Me metí a tu página y se ve tremendamente interesante lo que están haciendo, muy innovador (al menos yo no conocía el rubro de las cosas que se autolimpiaban…no tienes una solución para mis camisas? haha). Que agradable es sentir que hay muchas personas que quieren cambiar el mundo y que sienten que se puede, ese es el espíritu! Muchas gracias por leer, y muchas suerte en tu camino!

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  8. Hola Pablo, gracias por compartir tu historia! Te felicito, emprender estando casado y con responsabilidades tiene que ser extremadamente difícil. Yo tengo 27 años y también soy emprendedor, no tengo tus obligaciones por lo cual tengo más holgura financiera, pero no tengo tu experiencia jajajaja. Me encuentro en un caso que podría ser similar al tuyo y me gustaría saber si nos pudiésemos juntar, porque yo creo que me puedes ayudar bastante. Estaré atento a tu respuesta, saludos!

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  9. Estimado Pablo,

    Gracias por compartir tu experiencia. Hoy a 2017, ha sido un agrado leerla y poder tener tanta sabiduría y consejos de forma tan sincera y ejemplar.

    Un abrazo desde Arica.

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